Herencia genética. Desde hace mucho tiempo se ha señalado el carácter familiar de la
diabetes; pero la interpretación de los datos genéticos está muy controvertida
porque sugiere modelos muy diferentes de herencia.
Factores ambientales
Virus: aunque actualmente está bien demostrado que algunos
virus (enterovirus, virus respiratorios, de las paperas, de la rubéola...)
pueden producir ocasionalmente una diabetes insulinodependiente, en la gran
mayoría de los casos hay que considerar que los virus pueden o bien
revelar una diabetes latente (no manifestada) o producir una reacción autoinmune
(el organismo se ataca a sí mismo) que conduzca a ella.
Tóxicos. Hay sustancias tóxicas que está demostrado que
producen una diabetes insulinodependiente. Como anécdota puedo decir que está
demostrado que los niños nacidos nueve meses después de la fiesta de fin de año
en Islandia tienen mayor probabilidad de sufrir una diabetes. La causa: el
consumo de carne de cordero ahumada, tradicional en estas fiestas, con un alto
contenido de nitrosaminas. Otras sustancias tóxicas son la pentamidina
(medicamento que se utiliza en las infestaciones por protozoos), la
asparaginasa y la ciproheptadina (sustancia empleada como anabolizante,
estimulador del apetito).
Afecciones inmunológicas: Se ha demostrado que hay
situaciones en las que tanto anticuerpos como las propias células de defensa del
organismo, atacan a las células de los islotes de Langerhans que producen la
insulina.
Resistencia a la insulina. Hay pacientes que aún teniendo insulina suficiente, sus
células no son capaces de utilizarla.
Causas que originan Diabetes tipo 2
Causas
genéticas:
-
Raza: La D.M. tipo II o no
insulinodependiente presenta variaciones de frecuencia según la razas. Así,
mientras que en la raza blanca la frecuencia de aparición de diabetes tipo II
es del 2 al 3%, en la isla ecuatoriana de Nauru alcanza hasta el
30-35%.
-
Si bien la influencia
familiar en la D.M. tipo II es del 26% en hermanos y hermanas de
diabéticos, el riesgo varía mucho en relación al exceso de peso o la
multiparidad de la persona.
-
Enfermedades asociadas genéticamente
transmisibles: Hay una asociación frecuente entre D.M tipo II y otro
tipo de enfermedades transmitidas por herencia como la ataxia de Friedreich,
diabetes lipoatróficas, síndrome de Down, síndrome de Turner...
Factores ambientales
-
Obesidad: Del 50 al 80% de los
diabéticos del tipo II presentan un exceso de peso superior al 10% cuando se
descubre su enfermedad. En realidad, el riesgo de desarrollar una diabetes en
el obeso parece depender de muchos factores entre los cuales podemos
citar:
-
El aspecto genético
-
El grado de obesidad. El riesgo de volverse diabético
podría ser del doble en el obeso leve, cinco veces mayor en el obeso
moderado y diez veces más en la obesidad grave.
-
La duración de la obesidad. Existen más posibilidades
cuando la obesidad se mantiene durante más tiempo.
-
El tipo de obesidad. La acumulación de grasa en la parte
superior del cuerpo tiene mayor riesgo de producir diabetes.
-
Alimentación: Con frecuencia se
dice que el excesivo consumo de azúcares simples y refinados conduce
finalmente a la obesidad y a la diabetes. También se ha mencionado que un
aporte insuficiente de fibras alimentarias produce lo mismo. En realidad,
cuando no se ha desarrollado una obesidad, ha sido imposible demostrar que un
régimen de alto contenido en azúcares o escaso en fibras predispone a la
diabetes.
-
Ejercicio físico: Los estudios
a corto plazo han demostrado una mejoría significativa de la tolerancia a la
glucosa, tanto en la persona sana como en el obeso; pero todavía no se ha
podido probar la acción favorable del ejercicio físico regular sobre la
prevalencia e incidencia de la diabetes mellitus tipo II.
Otros factores:
-
Multiparidad: se le ha achacado
una acción diabetogénica (favorecedora de la diabetes), pero no parece ser
tanta si tenemos en cuenta que la prevalencia de la diabetes tipo II en la
mujer no es superior a la del hombre.
-
Estrés: los estados de tensión
tan frecuentes en las sociedades industrializadas podrían constituir un factor
favorecedor en las personas predispuestas genéticamente.
-
La edad: la prevalencia de la
diabetes tipo II aumenta con el envejecimiento.