COMPLICACIONES DIABETES
HIPERGLUCEMIA
La hiperglucemia es la elevación en sangre de los niveles de glucosa, pudiendo ser esporádica o continua.
En una primera fase puede aparecer un síndrome clásico que consiste en polidipsia (aumento de la sensación de sed), poliuria (aumento de la cantidad de
orina), polifagia (aumento del apetito) y pérdida de peso, a pesar del aumento de apetito.
Sintomas de la Hiperglucemia
Los síntomas suelen presentarse de forma gradual y comprenden:
- Eliminación de gran cantidad de orina (poliuria)
- Tener mucha sed (polidipsia)
- Tener sensación de hambre (polifagia) o inapetencia (anorexia)
- Perdida de peso
- Presentar gran cansancio físico (astenia)
- Tener la boca seca y pastosa.
- Picores ...
Tratamiento para la Hiperglucemia
- Modificar o corregir los errores de la dieta, que suele ser la causa más frecuente
- Aumentar el ejercicio, sobre todo en las horas en las que las cifras glucémicas suelen ser mayores
- Instaurar hipoglucemiantes orales o modificar la dosis tras haber revisado los 2 puntos anteriores
- Instaurar o aumentar la insulina
- Controles frecuentes de glucemia y cetonuria. Siempre que la glucemia esté alta, debemos medir la acetona en la orina. La presencia de esta sustancia
en la orina le indicará la gravedad de la descompensación.
- Tratar los factores desencadenantes o agravantes
Si no se corrige la hiperglucemia puede derivar en las dos siguientes entidades clínicas definidas: la
cetoacidosis diabética o un coma hiperosmolar.
Ambos tiene en común la elevación patológica de la osmolaridad sérica. Esto es resultado de niveles de glucosa sanguínea por
encima de 250 mg/dL, llegando en casos extremos a registrarse en casos extremos más de 1 000 mg/dL, debido a un grave déficit de insulina porque no ha
sido administrada en los días anteriores o lo ha sido a dosis insuficientes o bien porque las necesidades de insulina han aumentado de forma importante
( infecciones urinarias, respiratorias, gastrointestinales), cambios en hábitos alimenticios o actividad física, cirugías o traumatismos, entre otros.
La elevada osmolaridad sanguínea provoca deshidratación, la cual pone en peligro la vida del paciente. Los pacientes con cetoacidosis pueden presentar sensación de “falta de aire” y su aliento puede oler a “manzanas”. Es frecuente la aparición de dolor abdominal con náuseas, vómitos y sensación de intenso frío.
Ambos cuadros clínicos tienen en común su gravedad, la presencia de deshidratación severa y alteraciones electrolíticas, el riesgo de coma, convulsiones, insuficiencia renal aguda, choque hipovolémico, fallo orgánico múltiple y
posible fallecimiento.