|
|
|
DIABETES GESTACIONAL
Pruebas para detectar posibles complicaciones
El médico realiza un seguimiento estricto del tamaño y estado del feto, especialmente durante el tercer trimestre del embarazo. En algunos casos, indicará a la mujer embarazada que se realice una o más de las siguientes pruebas:
Ultrasonido. Esta prueba puede realizarse más de una vez para comprobar que el feto esté creciendo normalmente. Si el bebé alcanza un peso de 9 libras con 14 onzas (4.5 kg) o más, es probable que el médico recomiende un parto por cesárea cuando llegue a término.1
Monitoreo fetal sin estrés. Este procedimiento controla la frecuencia cardíaca del bebé. Puede repetirse semanalmente o con más frecuencia.
Perfil biofísico. Esta prueba combina el monitoreo fetal sin estrés con un ultrasonido. También puede repetirse semanalmente o con más frecuencia.
Recuento de movimiento fetal. Todos los días la mujer embarazada registra el número de patadas que siente durante una o dos horas.
En la mayoría de los casos, estas pruebas demuestran que el embarazo evoluciona normalmente. Si bien es más probable que una mujer diabética tenga que dar a luz mediante una intervención cesárea, la mayoría lo hace a través de un parto vaginal normal.
|
|