Según estas características, existen
insulinas de acción rápida (regular o cristalina),
insulinas de acción intermedia (NPH o lenta) e
insulinas premezcladas, (70/30), que contienen 70% de
insulina NPH y 30% de
insulina Regular y buscan un efecto intermedio.
Las categorías se basan en el comienzo (cuando empieza a hacer efecto), en el pico máximo (cuando funciona mejor) y en la duración (cuanto dura) de la
insulina.
La
insulina de acción rápida comienza a funcionar a los 15 minutos de su inyección, el pico máximo tiene lugar entre los 30 y
los 90 minutos tras el comienzo de la acción y su duración es de hasta 5 horas.
La
insulina de acción corta comienza a funcionar a los 30 minutos, el pico máximo tiene lugar entre 2 y 4 horas después del comienzo, y la duración oscila entre 4 y 8 horas.
La
insulina de acción intermedia tiene un comienzo entre las 2 y las 6 horas, un pico máximo que tiene lugar entre 4 y 14 horas tras el comienzo,
y dura entre 14 y 20 horas.
La
insulina de acción prolongada tiene un comienzo de 6 a 14 horas, el pico máximo es muy débil y tiene lugar entre 10 y 16 horas después de la inyección, y la duración es de entre 20 y 24 horas.
Existen fundamentalmente dos tipos de insulina :
De acción rápida, que tiene un aspecto claro, como el agua. Su acción dura de 4 a 6 horas.
De acción retardada, con aspecto lechoso, turbio. Su acción dura entre 22 a 24 horas.
Tambien tenemos otros tipos de insulina:
Insulina de acción ULTRARRÁPIDA que comienza a hacer efecto a los 15 minutos de haberse inyectado, actuando con mayor intensidad entre los 30 y los 70 minutos.
Insulina de acción RÁPIDA que empieza a hacer efecto a los 30 minutos de haberse inyectado, actuando con mayor intensidad entre la 1 y 3 horas después de la inyección.
Insulinas de acción INTERMEDIA (NPH) o LENTA. que empieza a hacer efecto a los 60 minutos de haberse inyectado, actuando con mayor intensidad entre la 3 y 6 horas después de la inyección.